Esto se llama más sabe el diablo por viejo. Hablando ya en serio, los fotógrafos salimos de comisión (así llamamos a la cobertura de una noticia) a cubrir un hecho en particular. Este por ejemplo la inauguración de una planta de la empresa papelera Kimberly-Clark, pero claro, a nadie lo mandan a ver la papelera. Cubrimos la noticia principalmente por las declaraciones que vaya a hacer el presidente. La fotografía típica que además está en la página interior de LA REPUBLICA es Alan garcía cortando la cintita de inauguración. Esta fotografía es la básica que hasta el fotógrafo calichín debe traer a su editor. Peeeeeeero en el transcurso de la cobertura se presentan mil y una imágines que el gráfico debe atrapar, algunas veces como ésta, se presenta LA oportunidad de cazar no sólo una buena imagen sino una de portada.
En LAS PORTADAS se presentan dos situaciones:
1.- Cuando el texto se impone sobre lo gráfico, es decir cuando tenemos una noticia de portada a la que tenemos que acompañarla con una foto (por ejemplo caso declaración de algún fulano o fulana)
2.- Cuando la imagen es la noticia y en este caso poco se necesita explicar, es el momento en el que el texto queda subordinado a la imagen (como en el caso de la portada de PERU 21)
Es en esta segunda situación cuando los fotógrafos nos sacamos la lotería, es que a decir verdades, no ocurre muy seguido. El por qué es un largo tema a debate que tiene muchas aristas. Muchos diremos en coro: "Todos nuestros jefes son redactores, por ello prima el texto sobre la imagen". En cambio del otro lado dirán: "Pocas veces nos traen este tipo de imagen".
Por mi lado he visto muchas, pero muchas, imagines graciosas, insólitas de jefes de estado u otras personalidades que no se han publicado por "respeto" o "pudor". En otras situaciones el editor encargado ha visto la fotografía y a dicho: “esto no tiene nada que ver con la noticia que necesito publicar” y allí acaba la discusión.
En resumidas cuentas yo me pregunto : ¿Dónde está el límite entre lo noticioso y lo sarcástico o anecdótico? ¿Cuándo una imagen curiosa se convierte en portada?
De una cosa estoy segura, las respuestas que necesitamos para ser más eficientes no están principalmente en nuestros editores redactores o gráficos, sino en aquel público lector que día a día gasta sus soles para comprar los diarios.
PD- La fotografía de portada de La República pertenece a Percy Ramírez y la de Perú 21 a Martín Pauca, dos viejos lobos del periodismo.
Una última pregunta: ¿Dónde andaba el gráfico de El Comercio que Martín tuvo que prestar una de las suyas?



1 comentario:
Que bien graficas las vivencias en una redacción de diario. Sigue así me encanta el blog.
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